Blog de JoseMPelaez

Aprendimiento: aprender del entorno con atrevimiento

Dar moral al personal

Posted by josempelaez en Sábado, 25 octubre 2008

Puede que lo de motivar a los empleados provenga de la necesidad de «dar moral a las tropas» para que vayan a luchar, y a morir si es preciso.

declaracion_militarViendo las noticias de tve1 esta mañana, he escuchado una frase del Jefe del Estado Mayor de la Defensa que había viajado a Herat (Afganistán) para visitar a las tropas españolas allí desplazadas. Decía que había ido para «tratar de darles moral, decir que estamos siempre pendientes de ellos y, por supuesto, ver in situ las cosas que se pueden mejorar ».

Lo de “dar moral” me ha recordado lo tratado ayer en mi entrada sobre «motivar a los empleados». ¿Por qué? Pues será porque, al conectarse las neuronas que conservo activas de cuando hice el servicio militar con las que tenía encendidas desde ayer, se me ha “ocurrido” también lo de que «aquellos polvos trajeron estos lodos».

Como la empresa ha copiado muchas cosas de la milicia (logística, estrategia, táctica, organización jerárquica, misión, cadena de mando, comando y control…), quizá lo de motivar provenga de dar moral, arengar… a unas tropas reclutadas mediante levas de mozos que no tendrían muchas ganas de ser “carne de cañón” en las batallas de los siglos XVIII y XIX.

En la Edad Media, al menos, los soldados aspiraban a cobrarse un buen botín al rapiñar los bienes de los vencidos. Además, todavía no se habían inventado las armas de fuego que tantos estragos harían luego en las formaciones cerradas de combatientes, tradicionales en los tiempos de la lucha con flechas, lanzas,  espadas y cargas de caballería.

Quizá, lo que nos haya quedado de aquellos tiempos sea que, si no estimulas o incentivas convenientemente a los empleados, no puedes esperar que salgan de motu proprio a batallar con los competidores por el logro triunfos en los teatros de operaciones que constituyen los mercados donde deciden los compradores.

napoleonic_war_gun1Bueno, no sé. Las declaraciones del general Jose Julio Rodríguez, al referirse a estar pendientes de las tropas, me han recordado un precioso y estimulante poema que también he escuchado esta mañana parcialmente de boca de Paco Álvarez Molina en el programa de Rne «No es un día cualquiera». Por cierto, es un economista muy recomendable, aunque sea demasiado socialdemócrata para el gusto de algunos, que no para el mío.

Habla de prohibiciones, ilusiones, héroes, responsabilidades, aprendizajes, amistades… Me ha gustado mucho, además de que viene muy al pelo de estas dos últimas anotaciones, y por eso lo pego seguidamente:

QUEDA PROHIBIDO

¿Qué es lo verdaderamente importante?,
busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.

Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de falsas ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes.

grenadiers_attackMe preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira se puede vivir,
es cada uno quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:
queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.

Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.

Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando les necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.

Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a toda la gente que me quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hacer mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
olvidar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
pensar que con su falta el mundo se termina.

Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.

Alfredo Cuervo Barrero ® Contrato Coloriuris

Nota: Este poema se mueve por correo y se encuentra en internet mal atribuído a Pablo Neruda. En la misma situación hay otros dos: «Muere lentamente» y «Nunca te quejes».

Entradas relacionadas: La motivación de cada uno

Una respuesta to “Dar moral al personal”

  1. […] mentiras y autoayuda Dar moral al personal, motivar, coaching, managemente personal y/o autoayuda… contínuamente surgen conceptos que […]

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