Blog de JoseMPelaez

Aprendimiento: aprender del entorno con atrevimiento

Posts Tagged ‘industria’

Cuando la investigación no precede a la innovación

Posted by josempelaez en Viernes, 3 abril 2009

Entiendo que el establecimiento de objetivos e indicadores para la investigación e innovación presenta algunos aspectos cuestionables. Entre otros motivos, porque se relacionan como etapas secuenciales de un proceso gestionable de manera científica cuando, en realidad, esto no tiene por qué suceder así.

innovae_garmendia

Intervención de Cristina Garmendia en Innovae (cc sinc 090316)

En la jornada Innovae referida en mi entrada anterior se gastó un dinero que no creo que haya contribuido a generar o transferir cierto conocimiento, por lo que no deberíamos de considerar esta acción como de investigación, según Esko Aho. Evidentemente, sabemos que «el que no se anuncia, no vende». Por lo tanto, la partida mercadotécnica de las cuentas gubernamentales de la ciencia también ha de tener sus asientos. Sin embargo, sospecho que el dinero quemado en la jornada aparecerá luego dentro del total etiquetado con el manido eslogan del «I+D+i», cuyo porcentaje respecto del PIB se compara con el de otros países, que probablemente elaboren sus estadístican de forma parecida.

Dejando a un lado la efectividad de ese gasto, considero que los speeches políticos siguieron reforzando en exceso uno de los tradicionales “lugares comunes” (bullshit) de la gestión del conocimiento. Pareciera como si las autoridades organizadoras creyeran que no hay más actividades innovadoras que las que van precedidas de las de «Investigación y Desarrollo». También el que éstas fueran casi un patrimonio de la gestión pública, aunque en casi todos los sitios se siga reclamando una mayor participación de las empresas.

Siempre me ha resultado extraño ver cómo muchos siguen pensando que la mejor forma de investigar o de innovar es la de montar unos procesos burocratizados. Sumándome a lo escrito por Juantomás García al hilo de la presentación en TED del sixthsense —un interesante artilugio de futuro procedente del MIT—, considero que «la innovación no se crea como un proceso industrial a fuerza de talonario y de horario de 9 a 5».

Aunque en España no dispongamos todavía de un instituto tecnológico de investigación como el de Massachusetts (MIT, que es privado), me consta que tenemos bastantes investigadores públicos movidos por la ilusión de descubrir alguna de las muchas cosas que ignoramos en todos los campos del saber. Los he visto trabajar sin descanso cuando aplican sus protocolos rigurosos o intuyen que están cerca de ver o de probar algo relevante.

Sin embargo, creo que los referidos son una minoría. La mayoría trabaja básicamente para intentar cumplir con los indicadores y objetivos señalados en los planes, programas, proyectos y presupuestos (horarios, gastos, publicaciones, clases, seminarios, congresos, tesis, solicitudes de patentes…) Si la dirección por objetivos se hace mal en las empresas, ¡qué podemos esperar de la realizada en unas instituciones dirigidas por gerentes menos preparados para ello!

vineta_camino-otra-direccion

¿Innovar yendo con la corriente? (© El Roto, El País 090324)

No es ese tipo de enfoque investigador el que nos han enseñado los aficionados como Darwin, que se convirtieron de forma autodidacta en investigadores mundialmente reconocidos trabajando fuera del sistema (al igual que otros muchos grandes, como Galileo, Newton, Freud, Einstein, Ramón y Cajal…). Su heterodoxia no les debió de aportar inicialmente muchas alegrías, ni tampoco sumas de dinero equivalentes a las gastadas hoy día en actuaciones como la de Innovae.

2009, además de “año de la creatividad”, es también el bicentenario del nacimiento del padre de la biología y el sesquicentenario de la publicación de su libro más conocido («El origen de las especies»). También hace más o menos un siglo del comienzo de la segunda revolución industrial (cadena de montaje, tras la máquina de vapor), y medio siglo de la tercera revolución de la información (informática y microelectrónica, tras la imprenta y el telégrafo/radio). ¿Qué nos han enseñado estas experiencias?

Me preocupa la creencia de que la “productividad creativa” puede alcanzarse aplicando los principios uniformadores del “management científico” que comenzaron a difundirse con los trabajos de Fayol y Taylor. Se puede racionalizar la administración de los grupos de trabajo para incrementar y estandarizar la producción industrial, como ha quedado demostrado. No obstante, creo que es distinto el progresar sacando partido de las capacidades cerebrales que resultan menos lógicas para una época y conocimientos determinados.

Aparte del gasto promocional y de la burocracia, también me preocupa la influencia de los políticos que copian ciertos métodos y prácticas de los “creativos” de la mercadotecnia. Esta disciplina de la gestión empresarial nació posteriormente para estudiar, entre otras cosas, cómo dar salida a la gran variedad y cantidad de bienes que se producían industrialmente. Como desbordaban nuestras necesidades por todos los lados, había que ver cómo estimulaban su consumo para seguir creciendo.

Paradójicamente, lo anterior resulta ser innovación pura —ya que transforma un conocimiento en dinero— y, además, se deriva de las correspondientes investigaciones en los mercados de gran consumo. ¡Vivir para ver! Seguiremos “investigando”… Es interesante saber quién recibe los beneficios.

Entradas de este cuaderno con alguna relación: Innovae y las fallas.

Suscribirse a las entradas de este cuaderno mediante un lector.

Posted in innovación | Etiquetado: , , , , , , , | 3 Comments »

La supuesta solidez empresarial

Posted by josempelaez en Lunes, 1 diciembre 2008

Es muy común asociar el tamaño y grado de diversificación de las empresas con su hipotética solvencia. En esta entrada comento el caso de una de proyectos de ingeniería de sistemas industriales que ya no busca la solvencia (capacidad de hacer frente a sus compromisos) a través de la imagen transmitida por sus oficinas. Bastante habría que reflexionar hoy sobre muchas "grandes empresas".

employee-building_bethlehem-steel-mills

Edificio de empleados en la abandonada acería de Bethlehem en Nueva York (cc Jay Morrison, set en Flickr)

La semana pasada estuve con un antiguo compañero de trabajo de mi quinta que abandonó el abrigo del empleo en una multinacional hará casi veinte años. Para situarnos contaré que fundó una pequeña empresa de servicios de informática industrial junto a otro socio, llegando a tener que pagar mensualmente una nómina de más de 40 empleados. Él dirigía y protagonizaba el proceso productivo mientras que su socio se hacía cargo del área económico-administrativa.  

Hace unos nueve años vendió su parte al colega con la intención de tomarse un respiro en su acelerada actividad profesional. Llegó un momento en que sólo sentía que estaba trabajando para resolver los problemas de sus empleados, más que hacerlo para los de sus clientes o disfrutar trabajando en lo que le gustaba. En su día me comentó que quería poder liberarse, al menos durante un tiempo, de la “carga de la nómina” y de la hipoteca de la oficina que habían adquirido, cargas que sentía que tenía que soportar solo.

No tardó muchos meses en crear otra nueva empresa en el mismo sector, que es el que domina y donde es considerado un excelente profesional. Estuvo trabajando prácticamente en solitario al comienzo de su regreso para poder hacerlo a su aire. No obstante, el tener que responder a más peticiones de sus clientes ha ido llevándole a contratar nuevamente a empleados y a adquirir compromisos con otros colaboradores. Hoy brinda trabajo a una decena de personas que, en mayor o menor medida, dependen de su iniciativa y prestigio profesional.

Su anterior experiencia de diversificación, al invertir en un local propio para intentar transmitir una imagen más sólida en su actividad de servicios, no resultó como esperaba. Desde que se hipotecaron estuvieron sufriendo problemas de tesorería derivados de los pagos de la oficina. Además de las tensiones que ello le generó, la primera empresa que fundó sufrió un bajón en su actividad que la condujo al cierre seis años después de que él la dejara. Cuando su ex socio intentó vender el inmueble para pagar las últimas nóminas e indemnizaciones, no pudieron hacer líquido su activo con la rapidez y valor que se suponía que tendría, a pesar de que entonces no había crisis. El local que teóricamente aportaba una imagen de solidez y solvencia fue “malvendido” por el banco para liquidar las deudas y pasivos laborales acumulados. Hoy habría sido peor dada la situación del mercado inmobiliario.  

mechanical-shop_bethlehem-steel-mills

Taller de mecánica en la abandonada acería de Bethlehem en Nueva York (cc Jay Morrison, set en Flickr)

Por consiguiente, la nueva empresa de mi amigo no tiene una oficina, ni siquiera alquilada, al menos de momento. Trabajan en las instalaciones de los clientes y en sus despachos domésticos. Complementan su coordinación telefónica y electrónica con reuniones para disfrutar de una comida, participar en cursos de formación o realizar actividades o deportes en grupo.

Ello les plantea algún problema de imagen comercial en ciertos casos, pero tratan de solventarlos apoyándose en los buenos resultados que van obteniendo en los proyectos de sus grandes clientes y, sobre todo, no olvidando lo aprendido. Crecer para poder asumir mayores compromisos y ofrecer una mejor imagen de solvencia puede llevarles a situaciones que les alejen mucho de su objetivo de disfrutar mientras trabajan, aparte de que pudiera tratarse tan sólo del montaje de un espejismo. 

En esta ocasión hablamos de cómo marchaba nuestro negocio y se interesó por mi opinión acerca de cómo iba a afectarnos la crisis económica, que nos afecta por la morosidad. Me comentó que él estaba tranquilo por su cartera de proyectos en América del Sur. Cubría ya razonablemente la capacidad de servicio de las personas a las que brinda un medio de vida, casi todas en España.

Sin embargo, sus expectativas domésticas eran malas. La gran empresa internacional para la que más trabaja, que vende equipos sofisticados y le subcontrata una parte de sus grandes proyectos de automatización industrial en España, estaba sufriendo un parón significativo en su actividad. Su preocupación actual era averiguar cómo poder traer los excedentes económicos generados allende el gran océano debido a que los gastos de su gente se realizan en este lado.

aerial-view_bethlehem-steel-mills

Vista superior taller en la abandonada acería de Bethlehem en Nueva York (cc Jay Morrison, set en Flickr)

Convinimos en que debíamos de estrechar más la colaboración actual y ponernos a vender conjuntamente nuestro software de gestión de procesos operacionales y sus servicios de implantación y soporte. Entendimos que, en las circunstancias actuales, la carencia de una gran marca e imagen comercial para competir con las grandes empresas de implantación de sistemas podría compensarse con las buenas referencias de los clientes existentes, así como con nuestros menores precios dados nuestros gastos.

Comento esta pequeña y cercana historia en el cuaderno porque, en los meses próximos, me gustaría poder reflexionar sobre varios asuntos. Me interesan la construcción de la reputación profesional y la imagen comercial, la influencia de los activos digitales frente a los materiales, los límites para que las empresas crezcan y se diversifiquen, el impacto de las TIC en las formas y dimensiones organizativas

Empresas muy grandes y sólidas, como la acería de la que provienen las imágenes que ilustran esta nota, han desaparecido dejando sólo un rastro de contaminación ambiental.

También me gustaría descubrir cómo se monta la imagen de algunos directivos en empresas que suelen considerarse como referentes económicos. Además, me resulta llamativo que, en tiempos difíciles, haya bastantes que pensemos que se debe recurrir más a equipos o profesionales que no están dentro de las organizaciones tradicionales, aunque se trate de las más cualificadas o especializadas. Mucha materia resulta, pero ya irá cayendo.

Entradas relacionadas: Las start-ups pueden aprovechar la crisis, Planeando tiempo para vivir con salud, Emprendedor español 

feed Suscribirse en un lector a este cuaderno. El servicio co.mments permite seguir los eventuales comentarios por correo electrónico.

Posted in negocio | Etiquetado: , , , , , | Leave a Comment »

Captura de datos en la nube

Posted by josempelaez en Jueves, 20 noviembre 2008

El comercio, la banca, la sanidad, la industria… han estado utilizado terminales de captura de datos desde hace varias décadas. La difusión del empleo de internet está suponiendo una estandarización significativa de las telecomunicaciones cableadas e inalámbricas de toda clase de dispositivos. Ello potenciará el aumento de los datos a procesar que, a su vez, conducirá al desarrollo de nuevas aplicaciones que puedan aprovechar las grandes posibilidades de la computación en la nube.

restaurant_touch-screen-terminal

Terminal táctil para pedir en un restaurante coreano de Tokyo. Es multi idioma y totaliza el precio (cc bobsee, Flickr 070506)

Hace pocos días estuve merendando con un experto y entusiasta de la computación en la nube para compartir ideas sobre el posible impacto y aplicaciones de esta manera de procesar los datos. Entre otras muchas cosas, hablamos de que el volumen de información susceptible de ser captada y tratada de forma automática va a ir creciendo de forma singular a medida que se vayan materializando las ideas que subyacen detrás de la computación ubicua y de la «internet de las cosas».

Ya casi estamos acostumbrados a que cada semana aparezcan noticias o reportajes sobre distintas aplicaciones de la tecnología en este sentido. En realidad nada que no haya estado sucediendo durante las cinco últimas décadas en que ha ido progresando la técnica informática. Trataré de explicarme mejor mediante algunos ejemplos.

José Cervera escribía hace dos semanas sobre el tecno restaurante y decía que:

«Una casa de comidas en la que el papel desaparezca, los menús sean electrónicos y la información sobre comida y bebida sea amplia, instantánea y electrónica parece ser un sueño ampliamente extendido. Y una realidad creciente, a juzgar por las diversas ofertas que están apareciendo en el mercado. Una de las primeras fue uWink, fundada por el creador de Atari Nolan Bushnell, que cuenta ya con tres restaurantes propios en California, y con una tecnología que licencia a otros emprendedores

Por un lado tenemos la novedad relativa que pueda implicar esta interfaz de usuario concreta. Supongo que debe de mejorar de alguna forma las que ya se emplean en bastantes restaurantes de Oriente desde hace un tiempo, así como las de las máquinas expendedoras de tiques para consumiciones en muchas cafeterías de instituciones públicas y de colectivos en España y otras partes del mundo.

atm-banking

Cajero automático. Panama (cc thinkpanama, Flickr 071228)

Por otra parte, tenemos el hecho de extender la propuesta de que ya no sea un intermediario quien emplee su memoria, libreta o terminal electrónico de mano para las comandas, como se empezó a ver hace más años en bastantes restaurantes, bares y cafeterías. La automatización está permitiendo eliminar un paso en la cadena de proceso de la información entre el demandante de una comida y el que la prepara, con las ventajas e inconvenientes que de ello se derivan. Habrá que sopesarlas en cada tipo de aplicación y caso particular.

Los cajeros automáticos (ATM) de los bancos y cajas de ahorros llevan ya muchos años implantados y funcionando en un buen número de ciudades y pueblos del mundo. Habiendo comenzado su despliegue en 1967, constituyen uno de los factores más influyentes en la transformación de las operaciones bancarias, uno de los sectores que más provecho ha obtenido de las aplicaciones de la informática. En este caso, el usuario, cliente de la entidad financiera, obtiene el efectivo, la información que necesita o ingresa el talón que desea sin la intervención directa de ninguna otra persona. En esta línea cabe mencionar que hay hipermercados que emplean cajas de autopago para que sus clientes abonen directamente las compras sin tener que esperar en una cola.

En un restaurante de los que utilizan un sistema tipo uWink, el cocinero ha de preparar la comida de una manera bastante sincrónica. Un dispensador de bebidas o de bocadillos en una terminal de transporte, una esquina de la calle, una fábrica o una oficina funciona de manera más desacoplada del resto de componentes del sistema, como lo hacen los cajeros automáticos. Sin embargo, en el caso de las máquinas expendedoras electrónicas de alimentos no sólo debe controlarse la reposición de las existencias, lo que comenzó a realizarse hace unos quince años, sino también su buen estado (fecha de caducidad, condiciones de conservación, aspecto externo…)

El despacho de medicinas en farmacias robotizadas, drogas y consumibles de quirófano y unidades de cuidados intensivos, tratamientos terapéuticos en centros de salud…, desde hace pocos años, está siendo controlado y gestionado por máquinas dispensadoras que han de gobernarse a distancia y que, por tanto, requieren de unas comunicaciones y una “inteligencia” remota que permita su funcionamiento constante.

street_vending-machines

Línea de máquinas expendedoras ('vending') en Akihabara, distrito de Tokyo (cc jpellgen, Flickr 080325)

Las correspondientes conexiones M2M pueden materializarse de varias formas. Las comunicaciones inalámbricas por vía celular tienen aún tarifas demasiado elevadas para estas aplicaciones. Las redes Wi-Fi son más económicas, y van mejorando su cobertura, pero su grado de desarrollo todavía está lejos de permitir un uso ubicuo y permanente. La futura banda ancha inalámbrica irá transformando este panorama en los años venideros, pero aún le faltan años.

Los sistemas propietarios de instrumentación y control mediante radiocomunicación se han empleado bastante en los sectores de construcción, industria y transporte desde hace décadas. Han evolucionado mucho desde las primeras aplicaciones de medida, señalización, control y telemando en presas, canales y carreteras perdidas por el territorio. Hoy tenemos aplicaciones M2M similares en los modernos parques de energías renovables (donde también cabe emplear comunicaciones PLC), que han de estar conectados permanentemente para monitorizar su correcto funcionamiento y gestionar la seguridad, en la lectura automática de contadores de agua y gas, en sistemas experimentales de comunicaciones entre automóviles en ruta, de recogidas de residuos sólidos urbanos, etcétera.

Las posibilidades de conexión en entornos muy poblados son mucho mayores. Además de mejores prestaciones, permiten la propuesta de muchas otras aplicaciones. Dr. Touch es un terminal presentado hace unos meses por LG Electronics e Intel que está orientado a monitorizar la salud de las personas desde sus casas, sin tener que estar conectado permanentemente con su centro médico, que podrá hacerlo cuando las circunstancias lo requieran. Hablando de un proyecto más local, el ganador del reciente I Foro de Start-ups del First Tuesday de Barcelona es uno promovido por Cooclea, una empresa financiada por el CIDEM que está desarrollando un sistema de diagnóstico remoto del síndrome de la apnea del sueño. Para ello se basa en la voz del paciente, que se registra mediante un micrófono conectado a un ordenador equipado con el programa correspondiente.

Terminal doméstico de control de salud (© Intel)

Terminal doméstico de control de salud (© Intel)

Una diferencia entre estos dos tipos de proyectos de salud y los del grupo anterior es que los últimos se apoyan en la infraestructura estándar de internet accesible desde un gran porcentaje de casas, oficinas y hospitales. Ello me parece muy relevante porque implica unas amplias posibilidades de reducción de costes, robustez y escalabilidad. Por tanto, facilita el poderse plantear aplicaciones basadas en la presencia ubicua de terminales, sensores, instrumentos, mecanismos, actuadores, antenas, monitores, dispositivos, equipos, automatismos, robots… Además de poder conectarse directamente entre sí para facilitar las comunicaciones en una red de tipo mesh, o para computar en la nube, también se podrán comunicar con los servidores o nodos de la red donde se ejecuten programas más complejos que agreguen y procesen los datos capturados de manera sincrónica. 

En el funcionamiento comercial de la web tradicional, es decir, de los sitios que son accedidos por los usuarios empleando terminales fijos y móviles, hay ya quienes están apuntando las muchas posibilidades de inteligencia y dinamismo de los sistemas basados en reglas que gobiernen los procesos de petición-respuesta clásicos en los mecanismos industriales “de toda la vida”. El empleo de internet para unir de manera automática muchos aspectos de los enfoques comercial e industrial permitirá nuevas formas de explotación de todos esos nuevos datos procesables de los que hablé con mi interlocutor durante la merienda referida al inicio. Las grandes economía y flexibilidad que la computación en la nube aporta también potenciarán estos nuevos usos.

Habrá muchas oportunidades para start-ups que permitan generar respuestas antes las demandas de los componentes que forman el borde del sistema. Siguiendo con la comida, por donde comencé esta nota, ¿llegará un día en el que los frigoríficos y otros armarios de ubicación de alimentos envíen directamente los pedidos al almacén o fábrica siguiendo unas reglas de reaprovisionamiento individualmente establecidas? No estoy pensando en cientos de miles de grandes superficies de alimentación y colmados de barrio, sino en cientos de millones de refrigeradores domésticos.

Entradas relacionadas: El «espacio blanco» de la televisión, Las start-ups pueden aprovechar la crisis, Terminales ubicuos para navegar

 Suscribirse en un lector a este cuaderno. El servicio co.mments permite seguir los eventuales comentarios por correo electrónico.

Posted in computación, innovación | Etiquetado: , , , , , , | 6 Comments »